Deportistas extremos

Salvador Dali el nacimiento del hombre nuevo.
…el nacimiento del hombre nuevo. Salvador Dalí

Ese team de sorprendentes locos, casi sobrehumanos, amantes de la vida y soñadores eternos. Quién pudiera lograr tales proezas, nos preguntamos a veces, en ocasiones con un tono de deseo y necesidad que calificamos de sana envidia aquellos que, puede que indecisos, aún no nos conformamos. Esos irresponsables, irrespetuosos del valor de la vida, los llaman aquellos que aquí no constarán porque no me interesan.

Riesgo, primera palabra para el no tan valiente o cuerdo conservador; pasión para el loco conquistador atrevido y sacrifico para el materialista dogmático. Deporte para los simplistas y extremo para los videntes de barreras, adrenalina para los adictos.

Si me preguntas a mí es vida, no el simple respirar o la contradictoria interrogante de ser o estar. Es esa eterna valentía de saltar cada día de la cama y no precisamente hacia el piso, sino a otro día más, ese de incertidumbres y costumbres, de metas y derrotas, en busca de los pequeños triunfos que realmente te hacen ser y estar con significado propio.

Es ese entrenamiento diario a lo Atlas, con el peso de tu propio mundo en constante roce y tropiezo con los ajenos. El soportar las heridas en cada fibra como en la halterofilia, porque sabes o te han hecho aprender que sin dolor no hay resultado.

Es la paciencia y la entereza mental de saberte en la cuadrilla teniendo por jinete a ese presente disfrazado de destino, en ocasiones lento y en otras más lento aún, mientras rezas para que tu corazón, a cien por segundo en espera del espuelazo de arrancada, te permita salir a conquistar la pista y no explote antes de llegar a la meta.

Realmente no sé si deporte o no, si extremo o híper complejizado por reyes del hastío. Solo puedo afirmar que en más de una ocasión tendrás que ser una Débora Andollo, para sobrevivir en apnea a más de 100 metros de obscuridad y vacío comprimiendo tu cuerpo.

Tendrás que aprender a no respirar para no envenenarte, para dejar que otros respiren o para esperar la bocanada de oxígeno que realmente te brinde la vida que anhelas, aprenderás a casi morir para sobrevivir un poco más en la batalla por tus sueños.

Cuántas veces has escalado el gélido Éverest de contratiempos, cada cuanto debes aferrarte con uñas y dientes al borde del abismo de la inmovilidad y el conformismo. Si calculas tu edad en horas o minutos, te sorprenderás de lo grandioso y valiente que has sido pendiendo de ese hilo que sostiene la vida.

No busques un letrero de Xgame en tu espalda, ni una pista tenebrosa o un globo que te ayude a saltar desde el espacio para simplemente convencerte de que puedes lograr algo. Solo entiende que para ser o estar en esto que llamamos mundo, tuvimos que vencer a miles de pares y no medíamos más de cincuenta y tantos micrómetros de longitud.

Nos levantamos cada día desde nuestra mortalidad y vencemos esa consecución de pasados que nombran tiempo. Nos enfrentamos al constante adversario que llaman Fin y luego de cada sacrifico y dolor, más allá de los temores, sinsabores y fatigas, llegamos a esa inigualable meta que sentimos hogar con las increíbles fuerzas de regalar una sonrisa y el sobrenatural poder de compartir el alma en un abrazo.

Por eso no entiendo bien eso de simples, de masilla de barro con un soplo de aliento divino. No me importa mucho aquello de “a imagen y semejanza” si es para comparativos que me subyuguen. No me interesa saberme Olímpico en lugar de humano, porque simplemente sé que todos, en esta difícil Arena que es la vida, somos deportistas extremos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s